lunes, 10 de julio de 2017

Carta de un catalán, en el 173 aniversario de la Guardia Civil.


Soy un catalán agradecido a la Guardia Civil, y como catalán, y -por lo tanto, un español más- escribo y publico estas líneas, a pocas fechas de la tradicional celebración del aniversario de su fundación, con el propósito de mostrar mi gratitud y rendir homenaje personal a tan benemérita institución, que siempre ha destacado por su sacrificado trabajo, sin el cual -y no exagero-, no habría paz ni seguridad en España.

Empecemos con un breve recordatorio histórico: El caos en el que quedo sumida nuestra patria como consecuencia de la victoriosa -pero devastadora- Guerra de la Independencia (1808-1814), propicio la proliferación de multitud de bandas de criminales asaltadores de carreteras, que con sus fechorías estaban convirtiendo a la patria exhausta en un territorio intransitable. A fin de resolver esta calamitosa situación -el entonces mariscal de campo e Inspector General Militar- don Francisco Javier Girón Ezpeleta Las Casas y Enrile, marqués de las Amarillas y duque de Ahumada, creó el primer cuerpo de seguridad pública implantado en España a nivel nacional: La Guardia Civil. El trascendente acontecimiento tuvo lugar el 28 de marzo de 1844. Y fue completado mediante un segundo decreto el 13 de mayo del mismo año.

Este año, 2017, a mediados de mayo, celebraremos el 173 aniversario de la creación de la Guardia Civil, y siguen estando plenamente vigentes los intangibles principios que todo guardia civil está obligado a cumplir: Lealtad, disciplina, austeridad, abnegación, sacrificio, y espíritu benemérito. Principios de conducta que cotidianamente ponen en práctica los soldados de la Guardia Civil, nobles y generosos principios, siempre en concordancia con su lema “El honor es mi divisa”.

La Guardia Civil siempre hace gala de su patriotismo. Su patriotismo es su razón de ser. Patriotismo entendido como vocación de servicio a España, patriotismo heroico, noble y veraz, proclamado abiertamente en el lema de sus casas cuartel: “TODO POR LA PATRIA”, rotulado orgullosamente sobre los colores de la enseña nacional.

La Guardia Civil es un disciplinado y centralizado cuerpo militar de buenos soldados de España, militares que ejercen funciones de policía en el seno de la sociedad civil, de ahí su nombre. La condición castrense de esta policía tan querida y propia del pueblo español, al que pertenece, incrementa su efectividad en la lucha contra las diferentes variantes de bandas criminales o delincuencia organizada, y muy especialmente contra el terrorismo totalitario, ya sea separatista o islamista.

Los españoles tenemos mucha suerte de contar con la Guardia Civil, y me duele cuando los reconocimientos oficiales no pasan de ser meros reconocimientos retóricos, que no encuentran reflejo en las decisiones de los Consejos de Ministros, cuando no le procuran a la Guardia Civil todos los medios que necesita y los reconocimientos efectivos que merece por su abnegada y constante labor a favor del orden público y el bien común del pueblo español.

En los años en que el terrorismo separatista infringía toneladas de sufrimiento y dolor a los españoles por el hecho de ser españoles, fue la Guardia Civil quien cargo sobre sus espaldas la mayor parte de ese sufrimiento, y -a la vez- la responsabilidad y el valor de combatir heroicamente a ETA sin tregua, en medio de circunstancias políticas extremadamente hostiles. Y mientras el separatismo batasuno de los Otegui y compañía asesinaban y mutilaban españoles, algunos políticos -necios y/o claudicantes- preparaban el camino hacia falsarios “procesos de paz” a costa de la sangre y la vida de los mejores españoles, los mismos políticos indignos que le han regalado inmerecida legitimidad democrática, competencias nacionales y financiación pública al nacionalismo separatista y antiespañol -y aún, a día de hoy, siguen haciéndolo-.

Dicen “que del enemigo el consejo”, y en este sentido resulta muy clarificador el indisimulado odio a la Guardia Civil compartido por los enemigos de la libertad y de la justicia, y por todos los enemigos de España.

En las últimas décadas -líderes políticos con altas responsabilidades de Gobierno-, y para dar satisfacción al nacionalismo catalanista, expulsaron de Cataluña a la mayor parte de los efectivos de la Guardia Civil, y traspasaron la mayor parte de sus funciones y competencias a la policía autonómica, en un proceso de sustitución de referencias nacionales españolas por referencias nacional-catalanistas. Esto ha sido mucho más que un gravísimo error.

Justicia es darle a cada quien lo que le corresponde. No me cabe ninguna duda de que el benemérito cuerpo de la Guardia Civil es uno de los más sólidos fundamentos sobre los que descansa la sociedad española. Los guardias civiles merecen más y mejor retribución, humanamente y en todos los sentidos, también en lo económico y en las condiciones laborales de su sacrificada vocación profesional. Nosotros los que de verdad nos tomamos España en serio, exigimos una justa compensación de sus servicios, no es justo ni admisible que estos excelentes servidores del bien público perciban una remuneración inferior a otros cuerpos de policía.

Parece ser, según una información aun no suficientemente contrastada, que el año pasado hubo un levísimo e imperceptible incremento de la presencia de la Guardia Civil en Cataluña. Nosotros, los que de verdad nos tomamos España en serio, esperamos que este incremento sea el inicio de una rotunda rectificación de las erróneas y contraproducentes políticas de apaciguamiento con el nacionalismo catalanista. Los catalanes leales a España queremos mucha más presencia de la Guardia Civil, y reclamamos el máximo apoyo público a la Guardia Civil, y a los guardias civiles.

En ese mismo sentido me permito proponer que el Gobierno tome las medidas necesarias para multiplicar notablemente el número de sus efectivos en Cataluña, hasta que sea el cuerpo de policía más visible y presente en la vida pública catalana. Ese solo hecho, dejaría claro para todo el mundo que el Gobierno no se arruga ni achanta ante el separatismo, y que los españoles mandamos tanto en Cataluña como en el resto de España.

PUBLICADO EN LA REVISTA

Asociación de Huérfanos, Antiguos Alumnos y Profesores de los Colegios y Academias de la Guardia Civil.

Delegado en Gerona
Ócar Bermán Boldú

2 comentarios:

J.M M dijo...

El escrito es simplemente excelente!!! y el trabajo de la Guardia Civil Ejemplar.

Amparo Gutierrez Lopez dijo...

Muy buen escrito..español con sentimiento de Patria.. y solo pido que Cataluña recapatice y estemos todos unido